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Pensamientos, reflexiones, inquietudes sobre tópicos de nuestra interrelación con la razón de nuestra existencia y hechos que generan acción

31 Mayo 2010

GURDIEFF Y SU CUARTO CAMINO

 

Carlos  A. Mora V.

Todo en el mundo es material y, de acuerdo con la ley universal, todo está en movimiento y constantemente está siendo transformado. George Gurdjieff

Se ha escrtio en abundancia sobre  la relevancia, alcance, repercusiones que se derivan de las aportaciones de Gurdieff sobre lo que se denominó Cuarto Camino,.

Así  oshogulaab.com señala que  a principios de este siglo, George Ivanovitch Gurdjieff trajo al occidente un "nuevo" método que llamó el "Cuarto Camino" para completar la transformación personal interior, que es la única tarea que merece la pena de tomarse en serio dentro de esta existencia.

Lo que nosotros, actualmente llamamos el "Trabajo", el "Cuarto Camino", el camino de la "Evolución Personal" la "Evolución Voluntaria", el camino de "Servicio para el Absoluto", el "Despertar", etc., tiene sus orígenes muy arraigados en el mundo antiguo. Fue la primera religión conocida por el hombre, y sin embargo, en esa época, no se consideró como una religión.

Por otra parte, se  dice, que la enseñanza de Gurdieff es del todo incompatible con la vanidad, pues comienza a ser dirigida contra todo tipo de egoísmo.

 Cabe señalar como alguien comentaba, que Gurdieff, jamás afirmó G. tener la verdad absoluta, era muy contrario al dogmatismo y exigía que se comprobasen las cosas, que no se aceptasen sin más.

Gurdjieff sostuvo, que existen tres caminos principales para llegar a desarrollar los poderes latentes del hombre: el camino del faquir, el camino del monje y el camino del yogui, cada uno de los cuales requiere que el candidato abandone el mundo para poder hollar el sendero luminoso. Gurdjieff asegura que todos los demás caminos artificiales que existen en Occidente no conducen a nada ni llevan a ninguna parte, y de no ser porque existe un Cuarto Camino, la gente de Occidente no tendría la menor oportunidad para desarrollarse internamente

Nos recuerda Silvia Álvarez  Verdugo ,que  existen cuatro caminos para el trabajo sobre sí:
· El Camino del Faquir, el Primero, pone énfasis en el trabajo del cuerpo.
· El Camino del Monje, el Segundo, en las emociones.
· El Camino del Yogui, el Tercero, en el intelecto.
· Y el Cuarto Camino, que es el de Gurdjieff, trabaja simultáneamente sobre los tres centros.

Cada uno de estos cuatro caminos tiene sus propias dificultades, pero la peculiaridad del Cuarto es que el ser humano debe trabajar desde las circunstancias variables de la vida. El discípulo no tiene aquí posibilidades de esconderse en una montaña a meditar. Debe lidiar con las cambiantes condiciones externas, manteniendo el sentido y el sentimiento de trabajo y practicando la no identificación en medio de los sucesos y desdichas cotidianos

Al respecto del Cuarto Camino, Kevin Roberts señala, El objetivo de la enseñanza de G.I. Gurdjieff, referida como el cuarto camino o el trabajo, es el de construir el "alma", esto es, algo en nosotros que por sí mismo puede soportar el choque de la muerte física y continuar existiendo por un período determinado. Es necesaria mucha preparación para lograr este objetivo. Muchas distracciones de la vida ordinaria deben ser revalorizadas a la luz de esta enseñanza.

El cuarto camino o camino del "hombre ladino" incluye elementos prácticos de los tres caminos fundamentales y, por lo tanto, es necesario abordarlos brevemente. El primero, el camino del fakir logra la iluminación a través del dominio de las sensaciones por varios medios de ascetismo, como acostarse sobre una cama de clavos, pararse sobre las puntas de los dedos de los pies por meses, etc. Esto requiere unos cincuenta años de práctica y es incierto en el mejor de los casos. El camino del monje, o la religión, requiere de sufrimiento emocional y, aunque no requiere de tanto tiempo como el camino del fakir, aun demanda cerca de 25 años. El camino del yogui se abre a la iluminación en más o menos 10 años a través del dominio de posturas o movimientos. Alguna gente piensa que los yoguis son intelectuales, pero se trata meramente de "posturas del pensamiento" que apuntan a la interrelación del cuerpo-mente. Finalmente, el cuarto camino o cuarta filosofía como la describe Jesús en los Rollos de Mar Muerto, usa de una manera ladina las partes necesarias de las otras tres vías. En lugar de alcanzar el dominio completo de alguna función, usa el mínimo dominio de cada "centro": el instintivo, el de movimiento y el emocional. Habiendo así alcanzado el control sobre estas "partes" uno está listo para "preparar el camino", es decir, desplazarse hacia un dominio general de la mente-cuerpo purgando los elementos innecesarios. El cuarto camino o "trabajo" al contrario de los otros tres que demandan aislamiento, debe llevarse a cabo en medio de la vida ordinaria y, ejecutado adecuadamente puede ser alcanzado en dos años.

Nos agrega Roberts, que el avance del cuarto camino (el camino es siempre y en todas partes el mismo, sólo difieren los métodos de abordarlo) es definido por el nivel o "escala" de organización de la conciencia, lo cual puede ser referido como "los cinco estados del ‘yo'". La gente que no puede encontrar un camino las hay en abundancia, están compuestas de miles de "yoes" diferentes que alternadamente toman el control del cuerpo-mente, tan sólo para ser sustituido por otro "yo" minutos, o aun más frecuente, segundos más tarde. Por ejemplo, un "yo" promete levantarse temprano, que es el "yo" que se va a la cama, luego el "yo" que se despierta en la mañana no teniendo idea de la promesa hecha, decide seguir durmiendo. Similarmente ocurre con la comida, el sexo, el dinero, los trabajos, las relaciones; un "yo" promete "hacer" algo que otro "yo" debe llevar a cabo y al último nunca se le informa del compromiso. Aunque el "sabor" de esta verdad es un tanto amargo, se necesita poca investigación para que la demuestren rápidamente ustedes mismos. En el trabajo este estado de pluralidad es llamado "sueño".

En alguien que empieza a buscar se ha formado lo que se llama el "centro magnético". Esto puede ser entendido como un grupo de "yoes" que tiene un interés común que yace más allá del terreno de la vida ordinaria. Tienen el sentido de algo más significativo que el deseo pasajero de "yoes" menores y busca respuesta a las inquietudes y a las eternas preguntas de la humanidad, así como a las desconcertantes inconsistencias de sí mismos. Es este centro magnético el que guía a la gente hacia el trabajo, de hecho, puede que lo haya guiado a usted a este artículo.

Tal como para todo estado de conciencia del centro magnético en adelante, hay "ejercicios prácticos" que estabilizarán o "cristalizarán" este grupo de "yoes" que están buscando la verdad.
El trabajo caracteriza estos cinco estados como una escalera que conduce al "camino" el cual se inicia en la parte superior de la escalera. El segundo paso es llamado mayordomo interino. Para que ocurra el mayordomo interino es necesario cierto balance de las funciones (antes mencionadas). Esto se logra a través del grupo de "yoes" que comienza a organizar la "máquina". A medida que las funciones y la energía o combustible que usan son estudiados hay desplazamientos que se deben a la observación misma. Esto puede ser comparado alegóricamente con niños que saltan en una cama y se detienen cuando el padre asoma la cabeza por la puerta. Aunque los resultados parezcan dramáticos este método de cambio tiene límites definidos. Al cristalizar el mayordomo interino a través de ejercicios práctico nos convertimos en el "hombre equilibrado" en el cual los "centros" o funciones han asumido los roles y la importancia que les son propios.

En definitiva, como lo expone .gurdjieffdominican.com Gurdjieff dice que la inmortalidad no es una propiedad con la cual el ser humano nace. Y todos los caminos que conduzcan a dicha inmortalidad pueden ser divididos en tres categorías:
El camino del Fakir, que es el camino de la lucha contra el cuerpo físico;
El camino del Monje, que es el camino de la fe, de los sentimientos religiosos y los sacrificios;
El camino del Yogui, que es el camino del conocimiento basado en el intelecto.
Todos estos caminos tienen un punto común de inicio.  Todos empiezan con lo que resulta más difícil: proponen un cambio de vida, una renuncia a todo lo que pertenezca a este mundo.  Un hombre o una mujer que posean un hogar, una familia, un trabajo, deben abandonarlos y renunciar a todos los placeres, apegos, deberes familiares y retirarse a un desierto, monasterio o escuela.
En la condición ordinaria de la vida civilizada un hombre que busca el conocimiento y el crecimiento espiritual no tiene posibilidad alguna de hacer nada que se asemeje a esto.  Y las religiones de Occidente han degenerado tanto que desde hace mucho tiempo atrás no existe nada vivo en ninguna de ellas.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Profesional de la Ingeniería y abogacía. Interesado en literatura, filosofía, reflexiones de la vida, todo lo que ayude a expresar lo que sentimos y hemos experimentado.

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