RECORDANDO Y AGREDECIENDO A MI ABUELO POR SU LEGADO (I/II)
Carlos Mora V.
El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados. Jean Paul
Transitamos por esta dimensión porque nos correspondía estar y en ella nos encontramos, compartimos con personas que desempeñan un rol muy importante en nuestra vida hasta que desaparecen físicamente, no obstante, nos aportaron gran ayuda, de acuerdo a su identificación con el rol a cumplir en nuestras interrelaciones. Justamente dado a lo significativo, determinante de su interrelación en nuestra vida en pro de nuestro crecimiento, su trascendencia, no pueden olvidarse, todo lo contrario agradecer sus servicio, atención esfuerzo, ayuda, preocupación en pro de nuestro crecimiento. Un agradecimiento imposible de pasar por alto y reconocerlo públicamente aunque sea ya después de su partida hacia otros plano, tal es el caso de mi abuelo, quien desempeño el además del rol de padre mientras estuvo presente en esta dimensión.
Cuando nacemos y nos manifestamos en este plano físico, por lo general nos integramos al grupo familiar que nos dio la posibilidad de aparecer como son nuestros padres, algunas veces acompañados de parientes, tíos, abuelos, hermanos, en fin, pasamos a formar un grupo en donde cada miembro tiene su rol que desempeñar. Desde luego, afortunados lo que los tienen esa oportunidad, porque hay quienes nacen y son abandonados, o simplemente viven bajo el cuidado de papa y mama, otros, solamente con la madre algún otro pariente cercano, todo depende de quienes nos reciben y cobijan al nacer. Alagunoscomemtarán todo de acuerdo al karma que se trae.
En mi caso, nací en el núcleo de mi padre y madre, en donde permanecí poco tiempo, tan solo semanas, pues mi madre se separo de mi padre y no fuimos a vivir a casa de su padre, es decir, mi abuelo.
Las razones de esa separación lo supe después, en edad más adulta , por razones inexperiencia de mi padre, descuido del hogar , aspectos que la moral, la ética y el amor a su hija , mi abuelo no aceptaba.
Una vez que la recibió en su casa, siendo mi madre muy joven, aproximadamente de 18 años, no permitió jamás que mi padre nos visitara , Por tanto, me forme en ese hogar hasta los 16 años, cuando terminé mis estudios de secundaria, bachillerato y fue cuando mi abuelo quien desempeñaba el rol de padre, me envió a estudiar al extranjero al Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey con sus esfuerzos económicos y me ayudó a que estudiara la profesión que he ejercido casi siempre, la de ingeniero.
En mis años que viví en ese hogar junto a mi madre, tía, acumulé muchas experiencias que a lo largo han sido muy determinantes en mis recuerdos, conducta, comportamiento, aspiraciones, alegría , recuerdos; adquirí un bagaje de conocimientos que han sido estímulos de investigación, valores, hechos que no puedo ignora fácilmente y que me han permitido en la madurez a interpretar muchas veces el por qué de ellos, su razón de ser, avalar las experiencias, pruebas, aprendizaje adquirido
Gracias a las reuniones que mi abuelo con su hermano de vez en cuando realizaban en ambas casas, donde se compartía música, literatura, me permitió interesarme en lo importante que es adentrarse en ellas de acuerdo al interés de uno, en lo personal me llamaba mucho la atención todo lo concerniente a la literatura. Mitología, filosofía, poesía., donde mi tío abuelo era docente de Literatura, además de poeta y escritor.
En los años que compartí con mi familia, no puedo negar que esos años fueron determinantes en mi, pues me aportaron mucha información, vivencias, experiencias, sobre todo, en lo importante que es cultivar un buen crecimiento personal, como espiritual, adentrarme , que en el tránsito de la vida, hay muchas pruebas de las que se sale avante, en la medida que estamos atento, despierto. Comprendí desde muy niño hasta la edad que me fui de casa a los 16 que ingresé en la Universidad y lejos de mi casa, en otro país, con otras costumbres lo importante que es saber compartir, y sobre todo saber enfrentar la soledad, valorizar lo que representa la familia, el afecto, el calor familiar, lo que los parientes representan, los amigos, el identificarse con el aquí y el ahora.
Determiné, lo importante que es garantizar en pro de la familia, de los hijos, la unión familiar, mantener una comunicación dinámica, saber escuchar, compartir, brindar afecto, aportar conocimientos, inquietudes, generar buenas acciones siempre avalado de ética, moral , valores, así ,como generar diálogos, conversaciones de tal forma, que invitan a crecer y a que se consolide el grupo, garantizando su cohesividad y saber afrontar las pruebas, de tal forma, que de paso a clima armónico , de paz y felicidad , compromiso en el grupo familiar.
Mi grupo hasta mi edad de partida lo integraban mi abuelo, madre, tía, en los últimos años se agregó el marido de mi tía y sus dos hijos, siempre dentro del grupo inicial. Desde luego, me impresionó y todavía guardo en mi memoria que las dos hijas de mi abuelo-padre, nunca lo abandonaron. Siempre estuvieron con él hasta el día de su muerte,
Bien, pero, ¿Quien fue mi abuelo? ¿Por qué este escrito en su memoria?
Abraham Vanegas su nombre y apellido, hermano del Dr. Juan de Dios Vanegas, tío de Alí Vanegas y pariente de todos los Vanegas de la ciudad de León.
Desde joven se dedicó a la música, al órgano piano, fue un verdadero amante de la música clásica, plenamente identificado con su profesión de músico, organista de las principales iglesias de León, Director de la banda del hospicio Han Juan de Dios de jesuitas, además de formar pequeños grupos que compartían con él veladas, reuniones musicales, profesor particular para quienes le interesaban que sus hijos tomaran clases de música, sobre un instrumento particular, por lo general piano. Profesor además de violín del siempre, como me tocó ver y conocer al quién se transformaría en el héroe leonés, Rigoberto López Pérez .a quien tuve la oportunidad de conocer y conversar con él en algunas oportunidades.
Un hombre muy recto y disciplinado, siempre salía de casa a las 6 am. a la iglesia Catedral, la Merced a tocar el órgano para las misas del día. Constantemente hacía arreglo musical, componía partituras, composiciones que no solamente eran par a su instrumento, sino para quienes lo acompañaban. Puedo decir, que tenia mucha creatividad y sabía innovar en la música, concretamente, tenía talento musical. Sabía de música y una buena cultura de los grandes de la música clásica.
Destaco, que no solo tocaba piano, órgano, sino algunos instrumentos de cuerda como guitarra, violín, contrabajo, violoncelo, sobre este último, me dejo sorprendido su destreza, tendría yo unos 8 años cuando un día lo llevo a casa , observaba como todos los días los tocaba, aproximadamente cuatro horas diarias , con mucha disciplina, nadie lo podía interrumpir mientras practicaba, sus esfuerzos se vieron compensados porque llego a manejar ese instrumento con mucha destreza y hasta componer música para él.
Cuando fui creciendo tomo la decisión de enseñarme tocar un instrumento musical, pues en la casa los había de todos, menos órgano; un día, simplemente me dijo tocarás violín, empezó a darme las primeras lecciones, a leer las notas, desafortunadamente después de un tiempo, le dije- Abuelo no me gusta el violín -No tengo destreza, ni habilidades para él, no quiero seguir estudiándolo, desde luego, lo molestó , se enojó y no me habló por un tempo. Tengo presente cunado en una oportunidad me dijo, debes aprender a tocar un instrumento, la música es una compañera noble, te ayuda en tus momentos de soledad, así, como te estimula a crear, a adentrarse en su dimensión mágica en donde podrás desarrollar muchas cosas. No lo ignores. Le participe, que me gustaría aprender a tocar piano, basto que le dijera eso y me respondió, mañana empezamos. Ignoraba lo que representa tocar piano, la dedicación, tiempo, constancia, paciencia, sacrificio, habilidades, destrezas, memoria, práctica y sobre todo un algo maravilloso que se desarrolla, sensibilidad y emoción musical. .
Para mi esa decisión que tome, ese paso que di, no sabía de su alcance y repercusiones, puesto coartó mi infancia en relación a juegos, distracciones, dado a que mi abuelo me obligaba a practicar casi cuatro horas diarias. Me iba al colegio a las 7 a.m. Regresaba a las 12 y a las 2 de la tarde hasta las 6 estudiando piano. Confieso que llegué sentirle apatía al piano, más cuando mis otros compañeros vecinos jugaban, yo estudiaba.
Fue así ,cuando me adentre el los grandes clásicos de la música Beethoven. Mozart, Schubert. Lizt, Bach, por mencionar algunos, dado a que además de enseñarme algunas composiciones, me hablaba de sus obras, sus repercusiones, logros.
Cuando menos me lo esperaba me dijo: daremos un pequeño concierto en el colegio donde cursé mi primaria Beato Salomón de los hermanos la Salle , conversé con su director y ellos han autorizado esa velada. Cuando consideró que estaba preparado de acuerdo a sus percepciones, experiencia me llevó y así di mi primer concierno en público. Fue una bella experiencia que se quedo grabado en mi memora, pero en mi corazón se guarda el sentimiento de ver que cumplí en hacer feliz a una persona que cuando establece una meta lo logra , sentir satisfacción por lo que construyó , considero, que para mi abuelo fue muy placentero, se debió sentir contento de lo que realizó, desde luego, estuvo involucrado mis sacrificios de mi infancia, mi soledad, ausencia de afectos, vacío existencial, no obstante, le proporcione alegría, satisfacción por un tiempo a un ser que creyó en mi, se dedicó a mi formación, podríamos decir, sin exagerar lo dio todo por mi... (continúa)

