Glenn Miller

 Carlos Mora Vanegas

Si no poseo el gusto del misterio es porque todo me parece inexplicable, o mejor dicho, porque lo inexplicable es mi único sustento y estoy harto de él. Emil Michel Cioran

Antecedentes

El máximo interprete y músico que delito a todo de las Grandes bandas es sin duda Glenn Millar, extraordinario arreglista y trombonista excepcional , muy conocido en la década de los treinta y cuarenta, gracias a su orquesta de baile, sus canciones interpretadas con un clarinete y cuatro saxofones, lo hicieron muy famoso como nos lo recuerda Nacho Ares . Una verdadera era del swing.

Se sabe, que Glenn Miller nació en Clarinda, Iowa, Estados Unidos, el 1 de marzo de 1904.

En 1938 forma su propia banda, luego de trabajar con Ben Pollock, donde conoce a Benny Goodman.

 Senos indica, que Glenn Miller, norteamericano de pura cepa, algo así como la verdadera imagen del "americano típico" de la década del 30-40, fue seguramente más un mito que un genio, una leyenda en vida y en especial a través de su desaparición tan sorpresiva y rodeada por el misterio.

Quizás nada mejor que el juicio de su viuda, de la pareja que integró una familia también típicamente estadounidense, para intentar un retrato imprescindible para entender al hombree más que al músico.

Cuando más de diez años después de la desaparición del trombonista-arreglador-director de banda bailable, su viuda consintió en conceder un reportaje, a los que se negó sistemáticamente desde el día en que se anunció la pérdida del avión en el Canal de la Mancha, fue muy precisa en sus definiciones sobre su marido: "Era mucho más que un hombre simple. Era profundo, serio, honesto, un hombre natural, sin dobleces, tenso pero simpático. Le encantaba llegar a casa y meterse en la cocina, si fuera posible dentro del horno. Era un maniático por sus medias limpias y un hombre muy atildado. Podría decir que Glenn era un ser a la antigua, y sin duda alguna un buen muchacho. Siempre conservó su espíritu de muchacho de campo. Era un buen tipo" .

En 1937 creó su propia orquesta, su éxito llegó hasta los dos años después gracias a sus apariciones ,directas por radio. Obtiene grandes sucesos en la radio y en el Café Rouge del hotel Pennsylvania, donde estrena otro de sus grandes éxitos, Pennsylvania six-five thousand

grupoelron. org nos comenta  que graba sus primeros discos en abril de 1939. Serenata a la luz de la luna y Litle Brown Jug , y en mayo de 1939, In the Mood , un rotundo éxito de ventas.

En 1940, sus utilidades llegaron a los 800 mil dólares y al año siguiente su orquesta hizo la primera de dos apariciones cinematográficas en Sund Valley Serenade, protagonizada por Sonja Henie. El tema del filme, Chattanooga Coo Choo, del propio Miller, vendió un millón de discos y le hizo cosechar un disco de oro de la RCA Victor.

 En 1942 disolvió su orquesta para alistarse en el ejército,  ocho meses después del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial, obteniendo el rango de capitán.

Fundó junto con 42 músicos la célebre Amy Air Force Band. Hasta su misteriosa muerte de 1944 durante la segunda Guerra Mundial, Se sabe Miller, dedicaba sus conciertos radiados a los soldados americanos tanto en EEUU co0mo en Gran Bretaña.

En junio de 1944 se le aprobó una gira a Inglaterra para tocar ante las tropas. En los siguientes cinco meses y medio, la banda dio 71 conciertos. Un general comentó que subían la moral de las tropas "casi como si recibieran carta de casa"

Muerte misteriosa

Se dice, que desde el mismo instante de su desaparición. La muerte de Glenn Miller se cubrió de un turbio y denso velo que no dejaba ver la realidad de lo que había sucedido.

Tal como nos lo recuerda grupoelron. Org, el 15 de diciembre Glenn Miller parte hacia Francia con su pequeño avión con algunos compañeros de la Air Force Orchesta. El aeroplano, del tipo Norseman, más bien pequeño, no aparecería más.

Según el libro Secretos y misterios de la historia (Reader's Digest) y el matutino Clarín, en su edición del 18 de diciembre de 1944, los integrantes de una misión de bombardeo de la Real Fuerza Aérea británica aseguran haber visto caer un avión similar al tripulado por Miller el mismo día en que éste había despegado del aeropuerto inglés de Bedford.

El bombardero, un Lancaster, era pilotado por Victor Gregory asistido por el navegante Fred Shaw, quienes pensaban que eran involuntariamente responsables de la desaparición del Norseman, ya que habían descargado sus bombas, no utilizadas en un frustrado ataque aéreo a Alemania, y esa descarga podría haber afectado al avión de Glenn Miller.

El 15 de diciembre de 1944, en efecto, Shaw estaba a bordo del mencionado bombardero, que regresaba de una incursión abortada contra Alemania, cuando cerca de la costa Sur inglesa el bombardero soltó su carga, incluyendo una bomba de dos toneladas conocida como "galletita", que explotó a varios metros sobre el mar.

Cuando Shaw se asomó para ver la explosión, divisó un Norseman volando más abajo. Un momento después, el artillero de babor le dijo por el intercomunicador: "¿Viste caer ese avión?"

Shaw explicó que las ondas de choque de la explosión pudieron haber derribado al pequeño avión.

La versión del navegante llevó a una investigación del Departamento de Historia Aérea del Ministerio Británico de Defensa.

Hasta entonces, la Real Fuerza Aérea consideraba la desaparición de Miller como un asunto que sólo concernía a Estados Unidos, pero el Norseman despegó de una pista inglesa con ruta hacia Francia, aunque no se archivó el plan de vuelo.

 Como nos lo indica Ares, en 1973 apreció el aeroplano Norseman que piloteaba el oficial de vuelo John R.S Morgan y en el que supuestamente viajaba Miller. En 1980, un perito confirmó una serie de fallos mecánicos en el aparato como los causantes del desafortunado accidente.

 Se comenta de acuerdo a Wilbur Wright de que ha había pasado mucho tiempo y que todos los protagonistas de la historia ya habían muerto, durante la década de los 80 intentó por todos los medios conseguir los informes oficiales del accidente aéreo. Las continuas negativas, contradicciones en los testimonios y el definitivo estos expedientes se han encontrado bajo llave durante años y así van a seguir estando que  recibió de un alto mando de la Washington Records Office, acabaron por confirmar al escritor la existencia de un pacto de silencio todavía vigente en torno a la desaparición de Glenn Miller.

 Se agrega al respecto, que era muy sospechoso que el propio David Niven, intimo amigo de Miller, no hiciera la más mínima mención al hecho en sus memorias. Se cuenta Wright en su Millergate, Niven conocía toda la verdad de lo que realmente sucedió y que noe era otra que el músico Glenn Miller nunca voló a París en el Norseman el 15 de diciembre, sino que lo hizo el día 14, llegando sano y salvo a la capital francesa, en donde se reunió con sus amigos.

Lo interesante que en su libro Wright, propone numerosas posibilidades a la muerte de Miller. Desde que fuera hecho prisionero o que el avión fuera derribado por los alemanes, hasta que muriera de cáncer, tal y como llegó a manifestar el hermano del músico, Herb Miller. Desde luego esta suposiciones fueron rechazadas .No obstante Wright se inclinaba por una opción bastante curiosa, siguiendo la pista de varias personas, localizó a un testigo que afirma haber conocido el verdadero final de Miller todavía no está claro el grado de implicación de Miller, pero es cierto debía estar metido en un mal negocio en el mercado negro.  Para Wright, Miller murió de un golpe recibido en la cabeza durante una reyerta sufrida en un burdel del barrio parisino Pigalle cuando arreglaba asuntos turbios, Se dice Miller murió poco después en el hospital militar de Columbus en Ohio a donde había sido trasladado.

En conclusión,  ¿cuál es la verdad de todo ello, que realmente sucedió? . Tal vez quizás nunca se llegue a conocer la verdadera historia sobre la desaparición de Glenn Miller -dice por su parte el libro antes mencionado Misterios y secretos de la historia - y, después de tantos años, tal vez no importe en realidad. Los que sí es importante sin lugar a duda es su música.

Mucho preferirían que la leyenda esté posiblemente sumergida en las aguas del canal pero nadie podrá negar como dice Clarín,  la impresionante repercusión del fenómeno Miller, con sus millones de discos vendidos, con esa permanencia en los oídos de todo el mundo.