EDGARD ALLAN POE Y SU MUERTE MISTERIOSA
Edgard Alann Poe
Carlos Mora Vanegas
Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales. Miguel Delibes
La muerte siempre estaba en contacto con este extraordinario escrito del misterio, poeta y escrito, que muy bien específica Isabela Herranz que revolucionó el relato del terror para siempre, le fascinaban tanto los enigmas y acertijos como le obsesionaba la idea de la muerte. Quizás era la misma naturalidad de la muerte lo que lo abrumaba.
Por ejemplo en una de sus últimas cartas a Maria Clemm, Poe expresa directamente su deseo de morir, pidiendo incluso a su tía, el único ser vivo con el que le unía una tierna afectividad, que muriera a su lado:
No nos queda sino morir juntos. Ahora ya de nada sirve razonar conmigo; no puedo más, tengo que morir. Desde que publiqué Eureka, no tengo deseos de seguir con vida. No puedo terminar nada más. Por tu amor era dulce la vida, pero hemos de morir juntos (...) Desde que me encuentro aquí he estado una vez en prisión por embriaguez, pero aquella vez no estaba borracho. Fue por Virginia. La muerte siempre la tuvo cerca aun sufriendo la pérdida de seres queridos. Así se sabe, que madre murió cuando el tenía tres años; fue testigo en New York, como nos lo recuerda Herranz de una epidemia de cólera en 1832 y durante cinco años contempló como su joven esposa, Virgina Clemm, se iba muriendo lentamente de tuberculosis y hemorragia. También conocía de primera mano la fragilidad del cuerpo, ya que padeció en el suyo propio diversas afecciones.
Interesante lo que manifiesta Herranz, que tal vez el hecho de que Poe intuyera que su propia muerte no iba a ser precisamente plácida influyó en sus técnicos relatos donde ninguno de sus personajes muere en paz en la cama, consolado por los amigos y los seres queridos, sino de forma violenta, en circunstancias raras y en ambientes lúgubres.
Sobre esta misteriosa muerte nos aporta Wikipedia, que la muerte de Edgar Allan Poe se produjo el día 7 de octubre de 1849, cuando el escritor contaba 40 años de edad. Ha estado siempre rodeada de misterio, y todavía se discute su causa exacta. Cuatro días antes de su muerte, el 3 de octubre, Poe fue encontrado en las calles de Baltimore, Maryland, en un estado delirante. Según Joseph W. Walker[,]la persona que lo encontró, el escritor estaba «muy angustiado, y (...) necesitado de ayuda inmediata». Fue llevado al hospital de la Universidad Washington (Washington College Hospital), donde murió a las 5 a.m. (UTC-5) del domingo 7 de octubre. En ningún momento tuvo la lucidez necesaria para explicar de forma coherente cómo había llegado a dicho estado.
Gran parte de la información existente sobre los últimos días en la vida de Poe proviene del doctor John Joseph Moran, el médico que lo trató en el hospital. Tras un pequeño funeral, Poe fue enterrado en el cementerio de Westminster, pero, muchos años más tarde, en 1875, sus restos fueron trasladados a un monumento mayor. Este último marca también el lugar de entierro de su esposa, Virginia, y el de su suegra, Maria Clemm.
Las teorías sobre las causas de la muerte de Poe incluyen el suicidio, el asesinato, cólera, rabia, sífilis e incluso haber sido captado por agentes electorales que lo indujeron a beber para hacerlo votar y luego, ya en estado de embriaguez, lo abandonaron a su suerte Sin embargo, la evidencia respecto a la influencia del alcohol es muy discutida.
Dos días después de la muerte de Poe, apareció un obituario firmado por un tal "Ludwig", que luego se reveló era realmente el crítico y antologista Rufus Wilmot Griswold. Griswold, quien más tarde se convirtió en el albacea literario efectivo de las obras de Poe, fue realmente uno de sus rivales literarios, y quien posteriormente publicó su primera biografía completa, retratándolo como un depravado, un borracho y un loco turbado por las drogas, y llegando incluso a falsificar cartas del poeta como evidencia de ello. Se cree que gran parte de la evidencia utilizada para construir esta imagen fue forjada por Griswold, y a pesar de que muchos amigos de Poe lo denunciaron, ésta fue la interpretación que tuvo un impacto más duradero.
Nos aporta en su narrativa Herranz que el 29 de junio de 1849 el poeta había comenzado una gira de conferencias para recaudar fondos con los que financiaba una revista que quería lanzar, The Stylus. Para lograrlo se desplazó a Filadelfia y luego a Richmond, donde aprovechó para reunirse con su amada de la infancia, Elvira Royster Shelton. Con quien había decidido casarse ya que ahora ambos estaban viudos. Poe regresó a New York para retirar un baúl de su pertenencia y el 27 de septiembre tomo un buque para Richmond. Un día después desembarcó en Baltimore. Durante los días siguientes no se sabe muy bien que hizo, pero si que llevaba bastante dinero, unos 1,500 dólares, que había reunido para su revista, además de una pequeña suma de dinero para un artículo futuro que nunca escribió.
Lo cierto que lo comentado por Joseph Walter que lo encontró en la calle Lombared de Baltimore, apoya la teoría de que el escritor pudo haber sufrido un atraco, pero en cualquier caso no explica su lamentable estado aquel 3 de octubre. A instancias del enfermo, Walter envió una nota al doctor James Evans Snodgrass diciéndole que Poe le conocía y que necesitaba asistencia médica urgente. Cuando Snodgrass llego con un tío de Poe , Henrry Herring, le enviaron inmediatamente a un carruaje al Washington Collage Hospital.
Se comenta, que Poe fue admitido en dicho hospital e instalado en una de las salas para pacientes alcohólicos donde sufrió durante varios días diversos episodios de pérdidas de la conciencia con destellos parciales de lucidez. Aunque el cardiólogo que le atendió Jhon Morán, diagnosticó que no estaba borracho y que no había bebido, no consiguió descubrir que le ocurría, ya que la repuesta de Poe a sus preguntas fueron incoherente e insastifactorias. Este médico también transmitiría las últimas palabras del malogrado artista para la posteridad Dios se apiade de mi pobre alma. No es posible afirmar si estas fueron sus últimas palabras, dado a que existen una serie de contradicciones en los escritos de Morán en torno a Poe. No obstante, se sabe con certeza que la indumentaria que Poe llevaba aquel día no era la suya. En lugar de su habitual traje negro de lana, vestía unas prendas oscuras que le venían grandes, además de un sombrero de paja y unos zapatos muy sucios y desgastados. Este hecho tan raro nos dice Herranz, ha dado lugar a la teoría de la encerrona, recogida en la mayoría de las biografías de Poe a pesar de que no hay suficientes pruebas documentadas que la sustentan.
No hay que olvidar en la vida de Poe como se nos aporta, que después de la quiebra de su publicación, el Broadway Journal en 1846, Poe se refugió del acoso público, junto a su esposa Virginia, en un chalet (el famoso cottage) situado en la sección Fordham del Bronx, Nueva York, en busca de aire puro para la moribunda. Allí, el 30 de enero de 1847, murió finalmente Virginia de una tuberculosis que arrastraba hacía cinco años. Sus biógrafos y críticos a menudo sugieren que el frecuente tópico, en la obra de Poe, de la "muerte de una hermosa mujer" proviene de la repetida pérdida de sus mujeres a lo largo de su vida, incluyendo a su esposa.
Inestable tras la muerte de su esposa, Poe intentó cortejar a la poetisa Sarah Helen Whitman, que había quedado viuda recientemente y vivía en Providence, Rhode Island. Mientras que por otro lado conoce a Annie Richmond, otro objeto de su amor. Poe volvió por un tiempo a Richmond, y fue allí donde se reencontró con una novia de su juventud, Sarah Elmira Royster, que también había enviudado poco tiempo atrás. Atraído por Whitman, volvió al norte, donde le propuso matrimonio, y mientras esperaba la respuesta se refugió en la casa de Annie Richmond Fue al dejar Richmond cuando cometió un supuesto intento de suicidio con láudano, que terminó vomitando antes de que le surtiese efecto. Se dice que junio de 1849 en Fordham junto a su tía/suegra. Allí intentó distanciarse de los rumores que lo tenían asqueado, tratando de publicar y editar. En julio y sin que se sepa la razón, Poe abandonó Nueva York y volvió a Richmond, donde reanudó su relación con Elmira. Se comprometieron en septiembre y pactaron su boda para el mes siguiente, y fue en ese punto en que Poe decide regresar al norte en busca de Maria Clemm para que asistiese a la boda. Es en ese momento cuando se le pierde la pista, hasta su repentina aparición en Baltimore. En definitiva hoy en día, se han perdido todos los registros y documentos médicos, incluyendo el acta de defunción de Poe, si es que alguna vez existieron. La causa precisa de la muerte de Poe todavía es discutida, pero existen varias teorías.

