EL PIANISTA Y COMPOSITOR SIGISMUND THALBERG
Sigismund Thalberg
Carlos Mora Vanegas
El arte de dirigir consiste en saber cuando hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta. Hebert Von Karajan
Suiza también ha dado buenos músicos, como Sigismund Thalberg pianista virtuoso y compositor, nació en Ginebra (Suiza) el 7 de enero del año 1812 y murió en Posilipo, Nápoles, Italia, el 27 de abril de 1871. Nos recuerda Wikipedia, Fue hijo ilegítimo del príncipe Moritz Dietrichstein y de Fortunée Stein. Estudió bajo la tutela de Simon Sechter, Carl Czerny y Johann Nepomuk Hummel.
Thalberg comenzó su carrera profesional haciendo conciertos en Viena en 1828, en los que se le prestó una considerable atención, y publicando su Opus 1, Mélanges sur des thèmes d'Euryanthe. En 1835 empezó sus giras de conciertos, con lo que se fue ganando prestigio y fama como pianista. Su innovación particular impresionó al público y a sus rivales, entre ellos el gran pianista y compositor húngaro Franz Liszt. Con este último protagonizó un duelo de piano en París el año 1837(en el cual ganó Liszt).
Específicamente sobre este hecho nos narra info.elcorreo.com/territorios que Sigismund Thalberg, virtuoso de enormes facultades, se jactaba de ser el mejor pianista del mundo, Liszt pidió a una de sus admiradoras que organizara un duelo entre los mejores del momento, al menos de los que vivían en París o pasaban por allí con frecuencia. Ese insólito espectáculo, habido en 1837 y que tuvo como 'jurado' a amplio grupo de entendidos, contó también con la participación de Chopin -seguro que llevado allí casi a la fuerza-, Czerny y otros, además de Thalberg y Liszt. La mayoría de los asistentes reconoció la victoria de este último.
Admirado y aplaudido, su carrera alcanzaría su apogeo en el París de 1830, embolsándose por sus conciertos unas sumas de dinero hasta entonces desconocidas; famoso fue su duelo al piano frente a Franz Liszt (1837), duelo del que, pese a su situación ventajosa, salió triunfante el húngaro.
En 1855 Thalberg hizo una serie de conciertos en Brasil y al año siguiente visitó el Reino Unido. Se establece finalmente en Nápoles en el año 1858, con su mujer, la cual era hija del famoso cantante Luigi Lablache. Murió en esa misma ciudad
Thalberg, fue un hombre vanidoso y amigo del fuego de artificio, hechizó con su piano al público de burgueses y aristócratas banales y afectados que reinaba en los salones, en las salas de concierto: puso todo su oficio al servicio de una técnica por lo demás extraordinaria, pero aniquilando por principio el elemento poético, inefable, del genuino piano romántico, algo que en cada compás de Chopin, de Schumann, de Liszt, aparece y reaparece justificando el previo artificio, pero que en Thalberg está ausente, diluido, domesticado.
Se nos agrega que fue uno de los tres o cuatro virtuosos del piano más trascendentes de la primera mitad del siglo XIX, escribió en exclusiva para su instrumento, con alguna incursión en la música orquestal -bien que concertante, como el Concierto para piano y orquesta, Op. 5 (1829)-, o de cámara -Gran Divertimento para violonchelo y piano, Op. 7 (1830)-, pero fueron sus composiciones para piano solo las que hicieron de él uno de los favoritos del público, entregando romanzas -7 Romanzas, Op. 25 (1838); Romanza dramática, Op. 79 (1863)-, nocturnos -2 Nocturnos, Op. 16 (1836); 3 Nocturnos, Op. 21 (1837); Gran Nocturno, Op. 35 (1839)-, valses -Grandes Valses brillantes, Op. 47 (1843)-, amén de otras piezas dispersas -Marcha fúnebre, Op. 59 (1845); Barcarola, Op. 60 (1845)- que, comparadas con las obras maestras homónimas de Chopin, reducen el trabajo de Thalberg a la más absoluta insignificancia, pese a contadas incursiones en el campo pedagógico -12 Estudios, Op. 26 (1838)- o incluso en el gran estilo -Sonata para piano, Op. 56 (1844)-, mas predominando en cualquier caso las partituras a la moda sobre temas de óperas punteras: Fantasía y variaciones sobre ‘Euryanthe' de Weber, Op. 1 (1827); Fantasía sobre ‘Roberto el diablo' de Meyerbeer, Op. 6 (1833); Gran Fantasía y variaciones sobre ‘Norma' de Bellini, Op. 12 (1834); Gran Fantasía y variaciones sobre el ‘Don Juan' de Mozart, Op. 14 (1835); Fantasía sobre ‘Los Hugonotes' de Meyerbeer, Op. 20 (1836); Gran Fantasía sobre ‘Zampa' de Herold, Op. 53 (1844); Fantasía sobre ‘El barbero de Sevilla' de Rossini, Op. 63 (1845); Fantasía sobre ‘La Traviata' de Verdi, Op. 78 (1862); Fantasía sobre ‘Rigoletto' de Verdi, Op. 82 (1864); etc. Thalberg, hombre vanidoso y amigo del fuego de artificio, hechizó con su piano al público de burgueses y aristócratas banales y afectados que reinaba en los salones, en las salas de concierto: puso todo su oficio al servicio de una técnica por lo demás extraordinaria, pero aniquilando por principio el elemento poético, inefable, del genuino piano romántico, algo que en cada compás de Chopin, de Schumann, de Liszt, aparece y reaparece justificando el previo artificio, pero que en Thalberg está ausente, diluido, domesticado.
Nos señala también joyasdecastillayleon.es , que entre la extensa obra de Sigismund Thalberg hay una composición fúnebre que en la ciudad de Zamora se ha convertido en el himno de dicha localidad; durante la Semana Santa en Zamora las bandas musicales que acompañan los "pasos" interpretan marchas fúnebres de diferentes autores, pero si una ha calado hondo en el sentir de los zamoranos es sin duda la conocida popularmente como "Marcha de Thalberg". Es sin duda un símbolo de la Semana Santa. Comienza a interpretarse en la procesión de Jesús Nazareno a las 5:00 de la mañana, nunca antes.

