EL RECUERDO, LA MEMORIA , SU ALCANCE, EFECTOS, COMO ENFRENTARLO
Carlos Mora V.
Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero, si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna Antoine de Saint-Exupery
Nadie desaparece del todo de la vida de uno, si ha sabido imprimir buenas huellas en el recuerdo.Blanca Cotta
GENERALIDADES, CONCEPTO, ALCANCE
Todos hechos vividos hechos, acontecimientos, que se ha quedado grabado en nuestra memoria, desde los más felices, hasta los más tristes, Lo importante es como actuamos ante ellos, que nos representan, cuáles han sido su alcance, repercusiones, como han incidido en nuestro comportamiento, conducta, de qué maneras nos habremos liberado de ellos, o probablemente no lo hemos podido lograr. A lo mejor todavía estamos anclados a ellos. Se dice, que el recuerdo, es la reproducción de algo vivido o aprendido anteriormente
Se nos indica además, que consideremos que los recuerdos permanecen en la memoria . En psicología la memoria es la capacidad para almacenar, retener y recordar información.
La memoria humana es la función cerebral que resulta de las conexiones sinápticas entre las neuronas. Permite a los seres humanos retener experiencias pasadas. Los recuerdos se crean cuando las neuronas integradas en un circuito refuerzan la intensidad de las sinapsis.
Estas experiencias, según el alcance temporal con el que se correspondan, se clasifican, convencionalmente, en memoria a corto plazo (consecuencia de la simple excitación de la sinapsis para reforzarla o sensibilizarla transitoriamente) y memoria a largo plazo (consecuencia de un reforzamiento permanente de la sinapsis gracias a la activación de ciertos genes y a la síntesis de las proteínas correspondientes).
El cerebro humano típico contiene unas 100.000 millones de neuronas y 100 billones de interconexiones entre esas neuronas (sinapsis) Aunque a ciencia cierta nadie sabe la capacidad de memoria del cerebro, ya que no se dispone de ningún medio fiable para poder calcularla, las estimaciones varían entre 1 terabyte y 1.000 terabytes. Según el afamado científico ya fallecido, Carl Sagan, tenemos la capacidad de almacenar en nuestra mente información equivalente a la de 10 billones de páginas de enciclopedia.
No existe un único lugar físico para la memoria en nuestro cerebro. La memoria está diseminada por distintas localizaciones especializadas. Mientras en algunas regiones del córtex temporal están almacenados los recuerdos de nuestra más tierna infancia, el significado de las palabras se guarda en la región central del hemisferio derecho y los datos de aprendizaje en el córtex parieto-temporal. Los lóbulos frontales se dedican a organizar la percepción y el pensamiento. Muchos de nuestros automatismos, por su parte, están almacenados en el cerebelo.
Lo cierto, que sobre el recuerdo se ha escrito con sentimentalismo, nostalgia, alegría, tristeza, evocaciones, como nos recuerda , Jorge Luis Borges, Hoy no me alegran los almendros del huerto. Son tu recuerdo. También parte de un verso sobre el recuerdo de Juan Gómez Capuz:
Recuerdos de ilusiones perdidas y de amores olvidados del despertar a la vida y de tesoros enterrados.
Y que, como aquellas golondrinas centinelas de los tejados donde la hiedra empezaba a colgar, como aquellas para las que el Norte ya era pasado, todo esto que evoco son cosas que se esfumaron y jamás, jamás volverán.
Recuerdos de un tiempo en el que todo era como había sido pero en el que empezamos casi sin saberlo, a entrar en una nueva era, a ser modernos aun a costa de no reconocer aquella curtida piel de toro que forjaron nuestros ancestros.
Todo eso recuerdo de un tiempo pasado y perdido de lo que en un punto fue y ha sido.
Porque aunque se guarden las imágenes (viejas fotos descoloridas archivos sonoros películas de sabor añejo) es un tiempo que se fue es un tiempo ya muerto es un tiempo que sólo se puede aprehender mediante recuerdos.
Antonio Porchia nos aporta, con mucho sentimentalismo en un poema sobre este tópico, pensamientos, frases como:
Aun que ya te has ido hace tiempo
siento tan fresco tu recuerdo
como si solo fuera de hace algún momento
Fueron tantos detalles
tantos q recordarlos sería perder un día
un día mas pensando en ti como cada uno d mis dias
Tus ojos al otro lado de la calle
cuando tus amigas te acorralaban
mi voz tratando de gritarle
al mundo cuanto te amaba
q a cada segundo te entregaba mi alma
Ya que no estas no eh podido evitar
pensar en ti cada despertar
eres un motivo para caminar
una razón para nunca olvidar
lo bello que es amar.
En conclusión, debemos evitar anclarnos en los recuerdos, lo que fue ya fue, se dio en su momento, no se puede eternizar, ni supeditarnos a lo que aconteció, debemos aprovechar nuestro presente, lo que se nos está dando y vivirlo intensamente, pues sabemos que somos transitorios y tarde o temprano estos se transforman en recuerdos, quedaron grabados en nuestra memoria, se dieron, pasaron, por tanto nuestro presente es lo importante. Aprovechemos intensamente lo que el momento actual nos lega y disfrutémoslos intensamente, si es que nos genera felicidad. Si es todo lo contrario, afrontémoslos, de tal forma que evitemos que se vuelva a dar y que dar anclados en la tristeza, frustración depresión que no pudieron haber originado, no debemos evocarlos para nada.
Considérese lo que nos aporta 20minutos.es que los científicos han confirmado lo que la sabiduría común mantiene desde hace tiempo: que las personas pueden suprimir los recuerdos emocionalmente conflictivos. Los investigadores dijeron que sus hallazgos pueden llevar a ayudar a los pacientes con desórdenes postraumáticos por estrés o ansiedad a controlar sus recuerdos. Los malos recuerdos pueden dejarse atrás.
No hay que olvidar las Leyes del recuerdo:
- Se recuerda mejor lo que aparece en primer y último lugar.
- Se recuerda mejor lo que resulta extraño.
- Se recuerda mejor los acontecimientos asociados a emociones intensas.

