SIEMPRE APRENDIENDO Y DISFRUTANDO ITALIA
Carlos Mora Vanegas
El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día. Paulo Coelho
Acabo de finalizar mi viaje por la legendaria y bella Italia, que encierra no solamente historia, arte, música, literatura, paisajes, bellas ciudades, buena comida, deportes, y que cada vez que uno la visita se encuentra con parajes que avalan lo grande de este país.
Es muy sabido que, es el tercer país de la Unión Europea que más turistas recibe por año, siendo Roma la tercera ciudad más visitada. Otra ciudad importante es Milán, centro de finanzas y de industria, y según el Global Language Monitor, la capital de la moda. Italia es una república democrática, forma parte del G8 o grupo de las ocho naciones más industrializadas del mundo y es un país desarrollado con una calidad de vida muy alta, encontrándose en 2005 entre las ocho primeras del Mundo.
También disfruta de un alto índice de desarrollo humano, siendo el 18º país más desarrollado del mundo. Es miembro fundador de la Unión Europea, firmante del Tratado de Roma en 1957. También es miembro fundador de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, de la Organización Mundial del Comercio, del Consejo de Europa y de la Unión Europea Occidental. El país, y especialmente Roma, tiene una fuerte repercusión en temas de política y cultura, en organizaciones mundiales como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (IFAD), el Glocal Forum, o el Programa Mundial de Alimentos (WFT).
Cierto que me afectó un poco la despedida porque personas afectivas a mi vida se quedaron y la verdad que después que uno disfruta su compañía, comparte, se aclimata a ese calor humano que emerge de los sentimientos y emociones plenamente identificados con el afecto, cuesta mucho despedirse.
Afortunadamente, el haber disfrutado momentos maravillosos y aprovechado la oportunidad de vida que se nos lega, podemos comprender el porque se escribe que en la vida hay ciertos momentos, ciertos espacios en que las despedidas son necesarias o inevitables, ya sea para un encuentro futuro, para una ruptura, para seguir creciendo, hoy están ante uno de esos momentos en que la vida nos sitúa.
Mi viaje fue muy determinante en pro de mi crecimiento personal y descubrir muchas imperfecciones que todavía se manifiestan en mi comportamiento, evaluar lo importante que es la unión familiar, el saber compartir los momentos que se nos permite estar y sobre todo en proponerse a cambiar todas las debilidades que se han conservado y generar las transformaciones necesarias para disfrutar intensamente la vida.
Al despedirnos transitoriamente , no se puede negar que afloraron las emociones , sentimientos, pero también sentimos como el tiempo que se disfruto en la bella Italia generó felicidad en cada instante, especialmente la felicidad que se deriva de los actos cotidianos, la que está en las cosas sencillas, en la mirada y en la sonrisa, en los paisajes, el escenario, el bus, en el tren y desde luego en la de nuestros seres queridos, allegados, de quienes nos despedimos, así como la que habita en el cotidiano buenos días , en el saber compartir.
Lo importante, es que tuve la oportunidad de volver a Italia y esta vez aprendí, disfrute muchas cosas, nuevos escenarios, percepciones que me legaron muchas novedades , que en otros viajes no había logrado. Italia presenta una pluralidad de aspectos que van desde el arte, la literatura, música, paisajes, comida, deportes, historia, grandeza, todo depende de lo que uno quiere disfrutar
Hay para todos los gustos, lo importante es determinar que es lo que realmente uno quiere conocer. En esta oportunidad razones familiares me hicieron regresar a este maravilloso país, y no solamente a los lugares que me son familiares como Brindisi, todo el sur de Italia, sino que el centro específicamente Parma, Moneda, Bolonia, Milano, y desde luego, Venecia, Roma y volver a la encantadora Florencia, no obstante pro primera vez que me tocó afrontar el duro invierno que se ha dado en el país, lo que limita un poco la movilidad, comparado con sus veranos, en donde uno puede recorrer con facilidad sus centros históricos, sus museos, Duomos, Catedrales, teatros, plazas.
Por vez primera visité ciudades encantadoras como Rimini, Pescara, Moneda, Verona, Génova, entre otras.
Disfrute intensamente Génova, que es una ciudad que une la tradición del casco antiguo más grande de Europa a lo moderno del Acuario, pasando por iglesias, museos, parques y reservas naturales.
Caminé y me senté en sus plazas y sobre todo su puerto antiguo, en donde disfrute ampliamente su tradición, su paisaje
Los principales rasgos del centro de Génova incluyen la Piazza de Ferrari, proyectada en la segunda mitad del siglo XIX alrededor de la cual se encuentran la Ópera y el Palacio Ducal. Está también una casa en la que se dice que nació Cristóbal Colón.
Otra ciudad maravillosa que me proporcionó una gran felicidad de conocerla, transitarla, recorrerla fue Verona.
Verona ha sido considerada por la Unesco patrimonio de la humanidad, debido a la importancia y el valor de sus edificios históricos. Según la página web de la UNESCO, representa un «ejemplo sobresaliente de una fortaleza militar», destacando que «ha conservado un destacado número de monumentos de la antigüedad, los periodos medieval y renacentista.
Desde luego no se puede ignorar en su visita la elegante plaza dei Signori en la izquierda se puede ver la loggia del Consiglio, edificio del Renacimiento veneciano, mientras que en la derecha se erige el Palacio Comunale, también llamado Palazzo della Regione, del siglo XII, sobre el que se alza la torre de los Lamberti, construida de ladrillo y piedra, con remate octogonal
Gran anfiteatro de Arena, uno de los mayores del mundo romano, con 139 metros de largo y 110 de ancho y capacidad para 25.000 espectadores en sus 44 hileras de gradas. Su construcción data de mediados del siglo I. En verano es el escenario de representaciones líricas. La casa de Romeo y Julieta y su tumba.
Desde luego, Modena hay que visitarla y las ciudades cerca de la activa, dinámica Bolonia, como la encantadora Parma en donde tuve más tiempo y puede vivirla ampliamente

