NOS ENCONTRAMOS, COMPARTIMOS Y NOS DESPEDIMOS
Carlos Mora Vanegas
El amor tiene un millón de vueltas, a veces nos sorprende y nos da felicidad y a veces se transforma en lo peor que hay
Al aparecer en esta dimensión y permanecer en ella estamos expuesto a pruebas, encuentros en que debemos participar con personas muchas veces que nunca pensábamos conocer, hasta en lugares distintos en donde nacimos, personas con las que compartimos , de acuerdo al rol que con ella nos identificamos, desde la amistad, trabajo, estudios, noviazgo, por citar algunos.
Lo importante es que dimos la oportunidad a que manifestaran relaciones, dándole las oportunidades a las emociones, sentimientos, a que esos encuentros se den; desde luego, algunos fueron fugaces, otros más duraderos, todo dependiendo de los lazos que se generaron, razón de ser. Lo importante, es determinar su alcance, aprovechar el tiempo que se nos dio para estar juntos, compartir, más, cuando sabemos que somos transitorio,
Muchas veces, nos toca trasladarnos más allá de nuestro país de origen , por motivos de estudios, trabajo y damos vida a encuentros que nunca esperábamos que se iban a dar, mucho menos, con personas que ni siquiera conocíamos, sin embargo , pareciera que estaba programado así, que debíamos interrelacionarnos, y algunas veces s tuvimos la sensación que pareciera que a algunas ya conocíamos, como lo trata de explicar todo lo concerniente a la ley karmita, las vidas pasadas.
Durante el encuentro no sabemos el tiempo que iríamos a compartir juntos, todo depende de su razón de ser, nuestro interés, en donde algunos terminan al retirarnos del lugar, seguimos nuestra vida, olvidándonos de las personas con quienes de alguna forma compartimos esos momentos, sean de estudios, de amistad transitoria, aun de noviazgo que no se consolidó en una unión formal para establecer un hogar
Interesante si, es evaluar que tanto representaron esos encuentros, que aprendimos de ellos, como los disfrutamos, cuáles fueron su alcance, que dependencia se dio, cuanto nos identificamos, que tanto incidieron en nuestras emociones, sentimientos.
Desde luego, habrá algunos, que fueron significativos y que jamás se olvidan, por todo lo que representó en nuestro crecimiento personal y aun en el espiritual, encuentros que nos legaron grandes enseñanzas, momentos de felicidad, de darnos la oportunidad de compartir, evaluar la importancia de saberse integrar, apreciar la oportunidad de vida y compartirla.
Hay otros, que se cerraron desde el mismo momento en que nos despedimos, y que de alguna forma también nos aportaron algo, especialmente todo lo concerniente en nuestras emociones, sentimientos relaciones, sociabilidad.
No nos sorprende que para muchos el pasado ha sido muy significativo en su vida y aun en el presente recuerden esos encuentros, a sus actores, escenario y conserven nostalgia, probablemente de lo que se vivió y se escuchen frases como: Si el presente fuera el pasado, volvería a sentir la pasión del amor; pero esta vez recordaría vivirlo con más exceso y sin tantos cuestionamientos.
Si el presente fuera el pasado, volvería a perder la cordura, para recobrarla en algún puente, al borde de la desaparición.
Hay personas como el profesor José Antonio Ortega que expresa lo siguiente: Se van o regresan, tal vez sea un problema de geografía sentimental entre la tierra que despide y la patria que recibe; qué complicado plantear las cosas desde dos perspectivas, desde esta tierra y desde el otro lado del océano, desde los recuerdos vividos aquí y la vida dejada allá; se van o regresan, que decida el sentimiento de cada uno de acuerdo con lo que más añore, de acuerdo con lo que más llame al corazón.
Pareciese que es el momento de despedirse, de decir adiós, dar abrazos, aplausos, en fin, cumplir con el ritual que indica que es el final de una etapa de la vida. Todo pareciese tan sencillo y posible de ser lapidariamente guardado en una palabra: "¡Adiós!". Pero no, el asunto es más complicado y más simple, las despedidas tienen esa compleja sencillez de los finales que no acaban y la expectativa de un inicio que aún no llega, sin embargo, se presiente y está latente en este espacio en que despedida y regreso se confunden.
Lo cierto, que a muchos de nosotros nos ha tocado dar vida a encuentros fugaces, otros más duraderos, dependiendo como los manejamos y significó para nosotros, Lo importante es haberle sacado el provecho cuando esto se dieron...
