DISFRUTANDO VENECIA
Carlos Mora V.
La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión. Aristóteles
He vretornado a una de mis ciudades preferidas de Italia como es Venecia, acaba hace dos días pasar su suntuoso carnaval, es la primera vez que me toca visitarla en invierno y me tocó 7 grados centígrados y con lluvia, un frio húmedo muy penetrante. Las otras veces lo he hecho en verano. Sin embargo, cabe destacar que sigue siendo una ciudad eminentemente turística, muchos asiáticos, algunos españoles, pocos latinos, y europeos de otros países.
A pesar de su tiempo, muchas personas transitando por las calles de su carnaval, muchos negocios, miles de bellas máscaras propio del lugar, todavía se veían en muchas de sus tiendas los disfraces, y se sentía la alegría de las personas, plenamente identificadas con el encanto de esta ciudad preciosa.
Considérese, que el inmenso acervo cultural de Venecia, resumen de su historia milenaria, fue reconocido por la UNESCO con la distinción de Patrimonio de la Humanidad en el año 1987 para el casco histórico de la ciudad y la laguna.
Venecia, construida en un archipiélago de 119 pequeñas islas junto al mar adriático, es famosa en el mundo por sus, aproximadamente, 150 canales. Las islas están conectadas por unos 400 puentes. Sus canales componen un gran entramado a modo de calles que parten del Gran Canal, que es como una gran avenida por donde discurren multitud de embarcaciones, grandes y pequeñas, siendo estas últimas las conocidas góndolas. Son muy útiles los transportes colectivos o vaporetos. En la parte antigua del centro los únicos medios de desplazamiento son las embarcaciones y el caminar.
Nos agrega Wikipedia, que Venecia (en italiano Venezia, en veneciano Venesia, en veneciano antiguo Venexia), la ciudad de los canales, es la capital de la región de Véneto. Está situada sobre un conjunto de islas que se extiende en una laguna homónima pantanosa en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po (sur), y Piave (norte), en el nordeste de Italia.
Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por 455 puentes. Se llega a Venecia desde tierra firme por el Puente de la Libertad que accede al Piazzale Roma.
Desde su fundación la ciudad ha sufrido los efectos de inundaciones periódicas. En la actualidad la ciudad se considera en grave amenaza por las repetidas inundaciones. En primavera y otoño tiene lugar la llamada acqua alta ('marea alta') dos veces al día y la Plaza de San Marcos se inunda de agua. El gobierno italiano prepara un proyecto, denominado Moisés, para levantar unos diques móviles que se cerrarían en caso de aumento del nivel del agua del mar.
La verdad que esto último es preocupante. Porque se nota la subida de las aguas. Por ejemplo, a mi llegada a la Plaza de San Marcos se pudo notar como está estaba llena de agua, de tal manera, que para entrar a la iglesia se habían improvisado un pasadillo de tablas. Sin embargo había mucha agua.
Venecia[] está rodeada de lagunas de poco fondo; eso le valió siempre como gran defensa. En sus aguas encallaban fácilmente las naves que no conocían los fondos, así es que era como una ciudad atrincherada dentro de grandes murallas. Las murallas de Venecia son los bancos peligrosos de arena que quedan casi al descubierto en bajamar. Para llegar desde el Adriático había que conocer los pasos, que en tiempos de paz se señalaban con hileras de palos con luces para la noche.
Al salir de la estación, tren que tomé en Bolonia y tardo dos hora en llegar a la estación central de Venecia, de Santa Lucía, uno sale de la estación y se encuentra con los taxi de agua que lo conducen a los principales lugares de la ciudad, o simplemente si uno quiere caminar hasta la plaza de San marcos, atravesando toda la ciudad lo puede hacer, porque está bien señalizada, además de que es muy transitada y se pueden ver todos los negocios, los puentes, las hermosas góndolas transitando .
Es muy válido lo que nos aporta wikipedia y uno los disfruta intensamente, a pesar de la llovizna su belleza en colorido es algo extraordinario, se nos dice, que Venecia goza de una fama legendaria por su amplio patrimonio artístico y largo historial como referencia de la pintura europea. La riqueza de los poderosos de la ciudad (la Iglesia, los políticos y ciertos comerciantes) permitió mantener un prolongado patrocinio sobre pintores, arquitectos y demás artistas: desde Gentile Bellini en el siglo XV hasta Francesco Guardi a finales del siglo XVIII, pasando por Giovanni Bellini, Tiziano, Giorgione, Sebastiano del Piombo, Tintoretto, Veronés, Jacopo Bassano, Giambattista Tiepolo, entre otros. Curiosamente, muchos de estos artistas habían nacido en otras localidades y acudieron a Venecia atraídos por su pujanza.
El estilo de los sucesivos pintores de Venecia mantuvo algunas características comunes (colorido cálido y rico) que irradiaron su influencia por media Europa. La llamada «Escuela veneciana» influyó en maestros tan diversos como Rubens y Velázquez, y modeló en parte el estilo barroco del siglo XVII.
Cuando un transita por sus calles y está interesado en la música clásica, en lo que Italia nos ha legado, no puede olvidar lo que representó Antonio Vivaldi, En Venecia nació una de las cimas de la música barroca, el 4 de marzo de 1678 (muerto en Viena el 28 de julio de 1741). Otro de los grandes de la música, Richard Wagner, falleció en la ciudad el 13 de febrero de 1883. Igualmente el gran compositor Ígor Stravinski, aunque murió en Nueva York, quiso que sus restos fueran llevados a Venecia y reposan hoy en el cementerio de San Michele. Todo ello es reflejo de la importancia de la ciudad no sólo como lugar de origen de muchos genios, sino sobre todo como inagotable fuente de inspiración a lo largo de la historia de poetas, músicos, pintores y todo género de artistas.
En Venecia se encuentra uno de los coliseos de ópera más famosos del mundo, el teatro de La Fenice, que literalmente significa "Ave Fénix" y hace honor a su nombre, habiendo surgido de sus cenizas tras repetidos incendios, el último a finales del siglo XX. Fue lugar de estreno de algunas de las más famosas piezas del repertorio, entre ellas varias de Verdi.
Da mucha tristeza cuando uno debe despedirse de Venecia, sin embargo el tiempo que pasa en ella se disfruta intensamente al máximo y es muy difícil poderla olvidar, desafortunadamente como todo principio tiene su fin ,me toco dejarla y regresar de nuevo a Bolonia, pero invitando a quienes les gusta conocer ciudades bellas, no dejarla de visitar, pues es algo que se tiene que conocer.



el_gota dijo
Tengo unas ganas inmensas de visitar Veneccia ojala pueda ir este año.
Saludos
26 Febrero 2010 | 10:46 AM