SOBRE LA VERDAD
Calos Mora V
Los hombres son prisioneros de sistemas religiosos, estatales, políticos o filosóficos... Yo liberto; pero no le pido a nadie que me siga ni que adopte una forma determinada de vida porque eso sería ponerlos nuevamente en prisión... Soy un libertador y no un carcelero. Osho
Diferentes enfoques se pueden hacer con relación a la verdad desde el punto filosófico, sus teorías robustas, deflacionistas, semánticas y otras, pero nuestro interés es analizarla desde el punto de vista de la moral.
mirepuestas.com opina al respecto que la verdad es algo fundamental en la vida humana, que, a modo personal, creo que sólo puede definirse en términos de lo que no es. En este sentido la verdad se comporta como aquello que no es falso y que se configura en conformidad de lo que se piensa con lo que se hace o dice.
Es en torno a la dificultad de su definición y el alto impacto que provoca en la vida de todos los seres humanos que la verdad ha sido un tema de constante discusión, a lo largo de toda la historia, para lógicos, teólogos y filósofos. Sin embargo, han sido los lógicos quienes han logrado responder a dicha interrogante con una manera más concreta y simple de comprender, a través de un sistema de falsación que intenta llegar hasta la esencia de todo enunciado.
Se ha escrito que Krishnamurti llegó a una percepción directa de la verdad que radica más allá de las concepciones intelectuales, teorías y descripciones. El no era un especialista o un intelectual; no tenía nada que ver con teorías o conceptos, hablaba solamente de sus investigaciones y observaciones. Lo que ha dicho pudo haber sido visto con anterioridad por otros pero él descubrió la verdad de ella por sí mismo. En este artículo propongo reflexionar sobre algunos temas esenciales de su enseñanza y de unas de las grandes verdades que él expuso.
Decía, que la verdad es una tierra sin caminos y que no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Este es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad no puede rebajarse; es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella. Si queréis llegar a la cima de la montaña, tenéis que atravesar el valle, y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tenéis que ascender hacia la Verdad; ésta no puede descender ni organizarse para vosotros."
Quizás recordéis la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo: "¿Qué recogió ese hombre?". "Recogió un trozo de la Verdad", contestó el diablo. "Ese es un mal negocio para ti, entonces", dijo su amigo. "Oh, no, en absoluto", replicó el diablo, "voy a dejar que la organice".
Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos y que no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Este es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente
La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular.
Una creencia es un asunto puramente individual y no podéis ni debéis organizarla. Si lo hacéis, se convierte en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de ha
La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos.
La Verdad no puede rebajarse; es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella. Vosotros no podéis traer la cumbre de la montaña al valle. Si queréis llegar a la cima de la montaña, tenéis que atravesar el valle, y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios.
Tenéis que ascender hacia la Verdad; ésta no puede descender ni organizarse para vosotros.
El interés de las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera. El interés que no nace del amor a la Verdad por sí misma, sino que es despertado por una organización, no tiene valor alguno.
La organización se convierte en una estructura dentro de la cual los miembros pueden encajar convenientemente. Ellos dejan de esforzarse por alcanzar la Verdad o la cumbre de la montaña. Más bien construyen para sí mismos un nicho conveniente donde se colocan, o dejan que la organización les coloque, y consideran que, debido a eso, la organización ha de conducirles hacia la Verdad.
Krishnamurti ha señalado, que la verdad es un camino sin senderos y ningún Gurú, ningún camino, ninguna creencia, ningún libro puede conducirle a ella. Usted tiene que ser su propia luz y no buscar luz de otros. El rol del gurú es solamente señalar, es el individuo mismo el que tiene que aprender. Y la habilidad de aprender es mucho más importante que la habilidad de enseñar. En este cambio, nadie puede realmente enseñar nada a nadie. Cada uno de nosotros tiene que encontrar la verdad para sí mismo y uno debe empezar con el conocimiento de sí mismo. Sin entendimiento de cómo funciona nuestro propio proceso de pensamiento y el condicionamiento que uno ha adquirido de nuestras propias experiencias, tradiciones, cultura, religión, etc. Uno no puede encontrar la verdadera respuesta a ninguna pregunta seria. Nuestras creencias, nuestras opiniones, conclusiones, prejuicios, nos impiden de ver las cosas en su verdadera perspectiva porque están coloreadas de nuestra visión. Uno debe estar consciente de este hecho y dudar cualquier opinión, cualquier conclusión que viene a la mente puesto que puede no representar la verdad.
Definitivamente, no hay que olvidar como bien lo señala misrespuestas.com, que la verdad es algo tan fundamental que no sólo se comporta como uno de los problemas filosóficos por excelencia, sino que es también una de las bases del comportamiento social humano. No es posible establecer relaciones sociales significativas y duraderas sin tener la facultad de confiar en un otro. Una vez que la confianza se rompe, el establecimiento de relaciones con otros significantes se vuelve bastante difícil. De este modo, una vez que nuestro comportamiento comienza a basarse en aspectos que poco se relacionan con la verdad, las relaciones basadas en la confianza se rompen y poco queda de relaciones sociales valorables
Muy interesante lo que nos aporta Krishnamurti de que usted encuentre la verdad por usted mismo no será la verdad para usted, es sólo una descripción de la verdad. Esa es la diferencia entre Buda y el profesor de la filosofía budista. El primero tiene una revelación (insight) real, la conciencia, el último sólo tiene una descripción de ella. El hombre a menudo confunde el símbolo, la palabra, el concepto con la cosa real. Un verdadero cristiano es quien vive con el sermón de la montaña (y usted únicamente puede hacer eso si usted tiene la conciencia de Cristo), no el hombre que reunió a una iglesia y realizó todo tipo de ritual. Un verdadero budista es aquel que participa en la conciencia de Buda, no el que obedece a la iglesia budista. Todas las iglesias, todas las organizaciones religiosas han logrado sólo reducir la gran verdad a un mero sistema, un símbolo, un ritual. Lo que importa no es la vestimenta, la etiqueta, sino el contenido de la conciencia dentro de nosotros.

