EL CONFLICTO DE LOS INMIGRANTES EN ITALIA UN PROBLEMA SERIO
Carlos Mora Vanegas
No existe un solo modelo de democracia, o de los derechos humanos, o de la expresión cultural para todo el mundo. Pero para todo el mundo, tiene que haber democracia, derechos humanos y una libre expresión cultural. Kofi Annan
Es interesante evaluar la realidad Italiana con respecto a sus inmigrantes, la gran mayoría provenientes del África, quienes muchos se han introducido al país en forma ilegal, desde luego los hay de otras naciones como Albania, China, Japón, Filipinas Taiwán.
Cuando transita por el Sur, Centro y Norte de Italia, ve la gran cantidad de africanos que pululan por sus principales ciudades, buscando oportunidades de empleo, que hoy se ha tornado difícil en Italia que afronta una seria crisis económica y en donde el desempleo es muy alarmante, especialmente en el Sur.
Recientemente, en Rosarno, Calabria, se han dado enfrentamientos entre grupos de inmigrantes africanos, policías y vecinos de Rosarno, sur de Italia, causaron decenas de heridos, mientras civiles blandiendo barras de hierro recorrían la ciudad bajo un clima de extrema tensión atribuido al racismo, la explotación y la intolerancia.
Rosarno está situada en la Piana di Gioia Tauro, donde cerca de 1.500 inmigrantes, la mayoría indocumentados y procedentes de Africa, trabajan en los campos hasta 15 horas diarias a cambio de un paga jornalera escasa
Reporta ansa.it/ansalatina/notizie que en las últimas horas un grupo de 200 inmigrantes hospedados en una ex fábrica en Rognetta, Rosarno, era trasladado a la isla Capo Rizzuto.
El gobierno de Silvio Berlusconi ordenó el envío urgente de refuerzos policiales para contener la situación, que comenzó tras la agresión sufrida por dos inmigrantes, según las denuncias.
El alcalde de Reggio Calabria, Luigi Varrata, senaló que 37 personas resultaron heridas en los enfrentamientos, entre ellos 19 inmigrantes y 18 policías.
Dos de los inmigrantes están en graves condiciones después de ser atacados con barras de hierro. Otros dos fueron baleados en sus piernas, pero están fuera de peligro. Por la noche, grupos de vecinos e inmigrantes intercambiaron pedradas.
Los incidentes empezaron cuando los africanos provocaron disturbios para protestar por su precaria situación como ilegales. Para expresar su descontento empezaron a causar destrozos en comercios y en numerosos vehículos que han dañado o volcado. Los vecinos están atemorizados y se han encerrado en sus casas, mientras los africanos anuncian que van a seguir con su protesta. La Policía ha tomado las calles de esta localidad de 16.000 habitantes
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió que "es absolutamente necesario impedir la caza al inmigrante".
El Ejecutivo decidió enviar un contingente de fuerzas de seguridad tras una reunión urgente en Roma convocada por el ministro del Interior, Roberto Maroni, quien atribuyó el conflicto a la "tolerancia" oficial en materia de inmigración, mientras el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, afirmó que es necesario "detener sin dilación todo tipo de violencia".
La fuerza de seguridad tiene su sede en la prefectura de Calabria y deberá "afrontar la cuestión no sólo desde el punto de vista del orden público, sino también en lo que se refiere a los aspectos vinculados a la explotación del trabajo en negro y de la asistencia sanitaria",
Fue de conocimiento público, que , la comunidad de inmigrantes -que en su mayoría trabajan en el campo- salió a la calle para protestar por su situación, denunciando que sufren explotación y marginalidad, serio problemas que las autoridades italianas deben investigar para determinar hasta que punto se violan los derechos humanos.
Lo cierto que ante esta evidencia de los inmigrantes, con ánimo y energías el gobierno ha empezado a identificar y fichar a todos aquellos que viven en chabolas (sobre todo gitanos), recogiendo sus huellas dactilares y creando una ficha personal para cada uno.
Ante esta triste realidad el papa Benedicto XVI ha dicho que los derechos de los inmigrantes se deben respetar, en referencia a lo sucedido recientemente en el sur de Italia.
"El inmigrante es un ser humano, diferente por cultura y tradiciones pero igualmente respetable", dijo el Papa durante el Angelus en plaza San Pedro del vaticano.
El Pontífice agregó que "la violencia no debe ser jamás para nadie el modo de resolver las dificultades".
"El problema es ante todo humano. Invito a mirar el rostro del otro y a descubrir que tiene un alma, una historia y una vida: es una persona y Dios lo ama como ama mí" mismo.
Es de conocimiento público, que Sesenta y siete personas, entre inmigrantes africanos, policías y vecinos, resultaron heridas en los tres días de disturbios.
"Es necesario recomenzar desde el corazón del problema", dijo el Papa al comentar los hechos de Rosarno.
"Es necesario recomenzar desde el significado de la persona. Un inmigrante es un ser humano, diferente por proveniencia, cultura y tradiciones, pero es una persona a respetar y con derechos y deberes, en especial en el ámbito del trabajo, donde es más fácil la tentación a la explotación, pero también en el ámbito de las condiciones concretas de vida".
Sostuvo Benedicto XVI que "la fraternidad no se puede establecer mediante una ideología, menos aún por decreto de cualquier poder constituido. Se nos reconoce hermanos a partir de la humilde pero profunda conciencia del ser hijos del único Padre celestial", señaló.
Lo cierto que ante esta realidad en donde se dan hechos como derechos humanos, trato, explotación, disconformidad, nueve ómnibus con 250 inmigrantes abandonaron la localidad calabresa de Rosarno, que como se dijo desencadenaron enfrentamientos entre grupos de africanos, policías y vecinos, que causaron decenas de heridos, mientras civiles blandiendo barras de hierro recorrían la ciudad bajo un clima de extrema tensión atribuido al racismo, la explotación y la intolerancia.
2.500 inmigrantes de color fueron trasladados ayer por las autoridades italianas a centros de acogida cercanos a la ciudad de Rosarno.
Ante esta realidad el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, comenta que
una de las hipótesis que se barajan en la investigación de los hechos es que el grupo de la Ndrangheta (la mafia de la región de Calabria) esté detrás de la violencia contra los inmigrantes para conseguir echarlos de la localidad. Este grupo habría desatado la violencia contra los inmigrantes.
Maroni, que impulsa la instauración del delito de inmigración ilegal en Italia, añadió: "si las fuerzas del orden descubren un indocumentado, (éste) tiene que ser detenido y llevado a un centro de identificación y expulsión: identificado y posteriormente expulsado. Éste es el procedimiento que seguimos siempre".
En los dos últimos años 40.000 indocumentados han sido repatriados a sus países de origen y los desembarcos de inmigrantes irregulares en Italia se han reducido un 90 por ciento, afirma la agencia EFE.
Sobre la posibilidad de una huelga de inmigrantes en Italia convocada a través de Internet para el próximo 1 de marzo, el ministro reconoció el derecho a expresar su opinión, pero advirtió de que quien salga a la calle a manifestarse y no tenga papeles, será expulsado del país.
Lo cierto que ante estos hechos Italia deberá evaluar sus leyes de inmigración y buscar la forma de que quienes se incorporen a convivir en el escenario italiano, garanticen respeto, y sus derechos sean respetados una vez que se cumpla con las exigencias que el gobierno solicite para poder ser aceptado en el país.

